Es un queso elaborado 100 % con leche cruda de oveja merina. Su corteza es natural, lo que favorece una curación homogénea, ya que el queso continúa transpirando durante todo el proceso de maduración.
Al tratarse de un queso viejo reserva, su curación supera siempre los diez meses, lo que le aporta una textura firme y un sabor intenso y complejo.








